Su adaptación al fútbol brasileño fue rápida tras llegar procedente del fútbol ruso a mediados de 2025 con un contrato hasta 2029. Uno de sus momentos más recordados fue el gol del triunfo que marcó en el partido de ida de las semifinales contra Racing, un tanto que allanó el camino hacia la final. Para el colombiano, esta victoria tiene un sabor a revancha, ya que en 2019 había perdido una final de Libertadores contra Flamengo cuando era jugador de River Plate. Con este logro, Carrascal se une a un selecto grupo de futbolistas colombianos que han ganado el prestigioso torneo con clubes de Brasil. Tras la victoria, el jugador celebró efusivamente en la cancha y en el vestuario, un festejo que fue destacado por la prensa como el desahogo de un jugador que encontró la gloria continental. Además del título, Flamengo aseguró su participación en la Copa Intercontinental 2025 y otros torneos derivados, lo que podría llevar a Carrascal a ganar hasta cinco trofeos en una misma temporada.