En una entrevista con los medios oficiales de la Conmebol, Carrascal recordó su paso por la final de 2019, cuando era jugador de River Plate y su equipo enfrentó precisamente a Flamengo. “Había tenido la oportunidad de jugar una final con River, pero no pude por circunstancias, estuve enfermo.
Esto es una revancha para mí, personal”, confesó el jugador. Esa ausencia le dejó “esa espinita”, y ahora su objetivo es claro: “la idea ahora es sacármela ganando una Libertadores”.
Su importancia en el equipo brasileño ha sido notable, siendo fundamental en el camino hacia la final. Para Carrascal, el torneo tiene un valor incalculable: “La Libertadores en Latinoamérica es una pasión, algo que nos mueve.
Poder conseguirla es un logro súper grande”.
La final del 29 de noviembre en el estadio Monumental de Lima no solo definirá al campeón de América, sino que también representa para el colombiano la oportunidad de cerrar un ciclo y alcanzar la gloria continental que se le escapó años atrás.













