Millonarios oficializó la noticia con un escueto comunicado.

Poco después, Villarreal aterrizó en Belo Horizonte para unirse a Cruzeiro, club con el que ya tenía un preacuerdo.

A su llegada, se mostró agradecido con su nuevo equipo y envió un mensaje a la afición: “No se preocupen, porque haré las cosas muy bien”.

Esta declaración fue interpretada por algunos como una indirecta a su anterior club.

Su incorporación a un grande de Brasil, que disputará la Copa Libertadores 2026, lo pone en una vitrina internacional importante. Este escenario, según los artículos, podría ser clave para que Néstor Lorenzo lo considere como una alternativa para la delantera de la selección absoluta de cara al Mundial.