Esta falta generó malestar en el cuerpo técnico encabezado por Nicolás Larcamón, quien tomó una decisión drástica. El entrenador decidió dejar a ambos jugadores en el banco de suplentes para el importante partido, a pesar de que venían siendo titulares habituales. Larcamón justificó su decisión en rueda de prensa: “Incumplieron con la fecha de regreso que teníamos estipulada y a partir de ahí se perdieron 2 de los 3 entrenamientos que podían presenciar para la preparación de este partido”. Además de la sanción deportiva, se espera que la directiva de Cruz Azul imponga una multa económica a los dos futbolistas por infringir el reglamento interno del club. Aunque algunas versiones no confirmadas sugirieron que los jugadores estuvieron de fiesta, el motivo oficial de su retraso no ha sido aclarado por las partes.