Tedesco ha sido cauteloso con el proceso del atacante.
En declaraciones previas, afirmó que Durán solo participaba parcialmente en los entrenamientos y que era "difícil decir si está listo". Tras el partido, el entrenador reconoció que el colombiano no está en su máximo potencial: "Es un buen jugador, pero aún no está listo.
Está trabajando bien individualmente".
Esta gestión paciente contrasta con la presión de algunos medios turcos, que han cuestionado su rendimiento y su alto costo. Figuras del periodismo deportivo como Emre Özcan y Serdar Ali Çelikler han puesto en duda su aporte, llegando a afirmar que "no hay que esperar nada de Durán".
Sin embargo, la dirigencia del club, en voz de su presidente Sadettin Saran, ha respaldado al jugador, desmintiendo rumores sobre un supuesto descontento.
A esta situación se suma su devaluación en el mercado.
Según Transfermarkt, su valor ha caído 5 millones de euros, situándose en 35 millones, una tendencia preocupante marcada por lesiones recurrentes y episodios de indisciplina. Medios turcos como Sabah y Fanatik especulan que su alto salario, cercano a los 21 millones de euros, y sus constantes problemas físicos podrían llevar al club a no continuar con él para 2026, planteando un posible regreso anticipado a Al-Nassr, club dueño de su pase.










