A lo largo del certamen, varias figuras emergieron como pilares del equipo. Néiser Villarreal, a pesar de las dudas iniciales sobre su convocatoria, se consolidó como el goleador del equipo con cinco tantos, incluyendo un triplete histórico ante España en cuartos de final, y fue uno de los máximos artilleros del torneo.

El arquero Jordan García, el capitán y defensor Simón García, y el lateral Juan Arizala también fueron piezas clave en la estructura defensiva.

El técnico César Torres destacó la polifuncionalidad de jugadores como José Cavadía y Julián Bazán, quienes se adaptaron a distintas posiciones según las necesidades del equipo.

Este logro no solo representa un éxito deportivo, sino que también deja una herencia de talento emergente que podría nutrir a la selección de mayores en el futuro.