Los dos partidos, disputados en Estados Unidos como preparación para el Mundial 2026, dejaron sensaciones contrastantes y sirvieron al técnico Néstor Lorenzo para probar variantes en su nómina.

El primer encuentro contra México fue una exhibición de eficacia ofensiva. Colombia fue letal y capitalizó los errores de su rival, con goles de Jhon Lucumí, Luis Díaz, Jefferson Lerma y Johan Carbonero.

El rendimiento del equipo fue elogiado y consolidó la idea de juego vertical que busca el entrenador. Lorenzo destacó la profundidad de la plantilla y la cohesión del grupo.

Sin embargo, el segundo partido contra Canadá presentó un panorama diferente. El equipo norteamericano, uno de los anfitriones del Mundial, planteó un juego físico y con un bloque defensivo compacto que neutralizó el ataque colombiano. Lorenzo utilizó una nómina alterna con jugadores como Álvaro Montero, Andrés Román, Juan Camilo Portilla, Jaminton Campaz y 'Cucho' Hernández, pero el equipo careció de fluidez y generación de juego. Solo con el ingreso de James Rodríguez en el segundo tiempo, el equipo mostró una mejor cara y creó las opciones más claras, incluyendo un remate al palo de Román en el minuto 90. Tras el partido, Lorenzo fue claro sobre la competencia interna: “La competencia está abierta, nadie tiene el puesto asegurado.

No se puede preparar el Mundial en los últimos 15 días, se tienen que preparar desde ahora”. Este mensaje subraya que el rendimiento en los clubes y en cada oportunidad con la selección será crucial para definir la lista final para la Copa del Mundo.