El partido estuvo marcado por la paridad y la intensidad, pero también por las ausencias clave que afectaron el esquema del técnico César Torres.
Colombia no pudo contar con su goleador, Néiser Villarreal, ni con el lateral Carlos Sarabia, ambos suspendidos por acumulación de tarjetas amarillas. La falta de Villarreal en el frente de ataque fue notoria, ya que el equipo careció de la contundencia que había mostrado en fases previas. A pesar de generar varias oportunidades claras, especialmente en el primer tiempo, la definición no fue precisa. Emilio Aristizábal, reemplazo de Villarreal, tuvo un par de ocasiones que no logró concretar, una de ellas frustrada por una intervención defensiva argentina. El único gol del encuentro llegó al minuto 72, obra de Matteo Silvetti, quien aprovechó una desatención en la defensa colombiana. La situación se complicó aún más con la expulsión de Jhon Rentería al minuto 79 por doble amonestación, dejando al equipo con diez hombres en el tramo final. La reacción del técnico argentino, Diego Placente, reconoció la dificultad del partido: “Son muy físicos, ya nos pasó también en el Sudamericano y nos costó bastante”.
Por su parte, César Torres, visiblemente afectado, calificó la eliminación como un fracaso: “Yo sí siento que me faltó, fracasamos, queríamos darle un título a Colombia”.













