
La participación de Colombia en la She Believes Cup 2026 es un reconocimiento a su nivel competitivo y una oportunidad invaluable para medirse con potencias mundiales. El torneo servirá como un termómetro clave en la preparación para la Copa del Mundo de 2027, permitiendo al cuerpo técnico evaluar jugadoras y consolidar el estilo de juego del equipo.


