Este cambio da inicio a un período de intensa reestructuración de plantillas para los clubes involucrados. El regreso de dos equipos con historia a la primera división ha generado diferentes estrategias de preparación para el exigente calendario de 2026. Jaguares de Córdoba, con el objetivo claro de asegurar la permanencia, ha apostado por la dirección técnica de Alexis Márquez y ya ha comenzado a incorporar varios refuerzos para fortalecer su nómina. Por otro lado, Cúcuta Deportivo enfrenta un proceso de reconstrucción más profundo; aunque aún no ha anunciado fichajes oficiales, ha confirmado una extensa lista de bajas, lo que sugiere una renovación casi total de su plantilla para competir en la élite. La situación de los equipos que perdieron la categoría, Envigado FC y Unión Magdalena, los posiciona como inmediatos aspirantes al título de la Primera B, obligándolos a adaptarse rápidamente a un nuevo entorno competitivo. En este contexto, equipos ya establecidos en la segunda división, como Llaneros FC, también muestran sus ambiciones.

El club de Villavicencio ha sido uno de los más activos en el mercado, realizando un número considerable de incorporaciones para afrontar lo que se describe como un “nuevo reto”, indicando su clara intención de ser protagonista en la lucha por el ascenso. Este reordenamiento de equipos promete una temporada 2026 muy disputada tanto en la lucha por no descender en la primera categoría como en la reñida carrera por un cupo en la élite desde la Primera B.