Esta postura del jugador facilitó que las negociaciones llegaran a buen término.

Desde la perspectiva del Atlético Bucaramanga, la adquisición de Zárate es una 'inversión deportiva necesaria'. La directiva santandereana realizó un 'esfuerzo económico significativo', lo que indica la alta valoración que tienen del mediocampista y su aporte al equipo. Su permanencia permite al club sostener una base de jugadores que ya ha demostrado rendimiento, evitando así la necesidad de una reconstrucción en una zona clave del campo. Zárate se ha destacado por aportar 'equilibrio y dinámica en la mitad de la cancha', convirtiéndose en una pieza útil para el funcionamiento del plantel. Para Bogotá FC, aunque no se detallan cifras, la venta representa un ingreso importante y un caso de éxito en su modelo de desarrollo y transferencia de talentos a la primera división.