A pesar de contar con un pequeño grupo de seguridad, el directivo recibió empujones y agresiones leves.

La persecución finalizó cuando agentes de la policía intervinieron para retirarlo del campo. Este incidente refleja la tensa relación entre la afición y José Augusto Cadena, un dirigente polémico cuya gestión ha estado marcada por las crisis económicas que llevaron al club a la desafiliación de la Dimayor en el pasado. La comunidad cucuteña lamentó que un logro deportivo tan esperado terminara manchado por actos de intolerancia, abriendo un debate sobre la seguridad en eventos masivos.