El equipo cundinamarqués, que no partía como favorito, realizó una campaña sobresaliente que culminó en la final contra el histórico Cúcuta Deportivo. En el partido de ida, lograron una victoria por 1-0 que los puso en ventaja para la vuelta. Sin embargo, fue en el partido definitivo en el General Santander donde el equipo mostró su mayor carácter, especialmente a través de su portero. Kevin Cataño se convirtió en la figura indiscutible al atajar dos penales durante el tiempo reglamentario, manteniendo a su equipo con vida a pesar de la intensa presión del Cúcuta. Su actuación forzó la definición desde los doce pasos. En un giro dramático, el propio Cataño falló su cobro en la tanda, lo que contribuyó a la derrota final. A pesar del resultado, su rendimiento lo posicionó como una de las figuras de la B y, según los informes, ha despertado el interés de varios equipos de la primera división para la temporada 2026. La campaña de Real Cundinamarca, aunque sin el premio del ascenso, dejó una imagen de equipo aguerrido y bien trabajado.