Este logro pone fin a un período de cinco años fuera de la élite, marcado por crisis administrativas y deportivas que llevaron a su desafiliación en 2020. La final de vuelta, disputada en un estadio General Santander con más de 32.000 aficionados, fue un reflejo de la resiliencia del equipo 'motilón'. Obligado a remontar el 1-0 de la ida, el Cúcuta se impuso 2-1 en los 90 minutos con goles de Lucas Ríos y Jhonatan Agudelo, forzando la definición desde los doce pasos. El camino no fue fácil, ya que durante el tiempo reglamentario el equipo desperdició dos cobros de penal, ambos detenidos por el arquero rival Kevin Cataño, quien se erigió como la gran figura de la noche. La tensión se extendió hasta la tanda de penales, donde Cúcuta demostró mayor temple para imponerse 3-2. El cobro definitivo de Cristian 'Jopito' Álvarez desató la euforia de una hinchada que esperó años por este momento. Este ascenso no solo representa un triunfo deportivo, sino también el renacer de una institución histórica que superó una profunda crisis institucional, incluyendo su desaparición temporal de las competencias de la Dimayor.

El regreso del 'doblemente glorioso' a la Liga BetPlay promete revitalizar el fútbol en la frontera y reavivar rivalidades tradicionales, marcando un nuevo capítulo para el club nortesantandereano.