Según fue revelado por el periodista Carlos Antonio Vélez, la propuesta que se presentará a los clubes incluye dos puntos clave. El primero establece que si un equipo se ve forzado a abandonar su ciudad por presiones políticas o falta de apoyo, dicha plaza quedaría "inhabilitada" para albergar fútbol profesional, impidiendo que otro club la ocupe.

Esta medida busca proteger la permanencia de los equipos en sus lugares de origen.

El segundo punto, y quizás el más impactante, obligaría a cualquier club que se traslade a una nueva ciudad a permanecer en ella por un periodo mínimo estipulado, que podría ser de cuatro o cinco años. El objetivo es evitar los traslados a corto plazo y sin arraigo, como el breve paso de Águilas Doradas por Sincelejo. Además, se recordó que, por estatutos, un equipo no puede mudarse a una plaza que ya tiene un club afiliado sin el permiso de este último, lo que complicaría una eventual llegada de otro equipo a Cartagena mientras exista el Real Cartagena.

Estas medidas buscan dar mayor estabilidad y previsibilidad a la estructura del fútbol profesional colombiano.