El segundo cupo ahora depende de una serie de combinaciones. Cúcuta Deportivo tiene el camino más directo: si se corona campeón ganando al menos uno de los dos partidos de la final contra Real Cundinamarca, igualará o superará a Patriotas en la reclasificación y ascenderá directamente. Por otro lado, si Cúcuta queda campeón, pero lo hace a través de empates y una victoria en penales, no superaría a Patriotas en la tabla anual, por lo que debería jugar un repechaje contra el equipo boyacense. Para Real Cundinamarca, un equipo revelación sin un alto puntaje en la reclasificación, la única vía es ser campeón.
Si lo logra, obtendrá el derecho a disputar el repechaje por el ascenso. Su rival en esa instancia sería Patriotas, a menos que Cúcuta, aun perdiendo la final, haya ganado uno de los dos partidos, lo que lo mantendría por encima de Patriotas y lo obligaría a jugar el repechaje contra Real Cundinamarca. Patriotas Boyacá, ya eliminado de la competencia, depende de que Real Cundinamarca sea campeón o que Cúcuta lo sea sin ganar ningún partido en los 90 minutos para poder disputar la serie de repechaje.













