Sin embargo, el rendimiento colectivo no fue suficiente para alcanzar el objetivo del ascenso. Como consecuencia directa del fracaso deportivo, el técnico argentino Néstor Craviotto presentó su renuncia.

A su salida se suma la de Montero, cuyo contrato finaliza el 31 de diciembre y ya anunció que no renovará, quedando como agente libre con interés de varios clubes de la Liga BetPlay. El golpe más duro para la institución fue el anuncio de las autoridades locales de retirar su apoyo económico al club, lo que deja al equipo en una situación de gran incertidumbre financiera de cara a la temporada 2026. La frustración en la ciudad es tal que se ha comenzado a explorar la posibilidad de que un equipo de primera división, como Águilas Doradas, se traslade a Cartagena para que la ciudad vuelva a tener fútbol de élite.