Este movimiento reconfigura el panorama político, pues buscan consolidar su poder desde el Legislativo como plataforma de influencia para el próximo periodo presidencial. El posible retorno de estos "viejos conocidos" de la política colombiana, entre los que también se mencionan a David Barguil y Horacio José Serpa, es visto como una estrategia para mantener su vigencia e incidir directamente en la agenda nacional. En el caso de Uribe, su presencia en el Senado sería un contrapeso directo y constante al gobierno que resulte electo, especialmente si es de una corriente política opuesta. Para Jorge Robledo, quien aspira al Senado, el Congreso es un escenario natural para ejercer su reconocida labor de oposición y control político. En una entrevista reciente, Robledo ya perfila su campaña con duras críticas al gobierno actual, al que acusa de gobernar "pensando en sus intereses politiqueros" y no en el país. El regreso de estos líderes con gran capital político y electoral al Legislativo anticipa una contienda electoral intensa y un Congreso con figuras de peso que buscarán marcar el rumbo del país desde sus curules, influyendo en la gobernabilidad y en la carrera presidencial de 2026.