El llamado a "defender la soberanía nacional" busca una demostración de respaldo popular e institucional frente a lo que el gobierno considera una injerencia y una amenaza inaceptable a la integridad de Colombia. La convocatoria, difundida ampliamente a través de las redes sociales del mandatario, insta a los ciudadanos a izar la bandera de Colombia en sus casas y a congregarse a las 4:00 p.m. El propio presidente anunció que se dirigirá a la nación desde la Plaza de Bolívar en Bogotá, en un acto que se espera sea replicado en las principales ciudades como Medellín, Barranquilla, Cali y Bucaramanga. La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y otras fuerzas sociales se han sumado al llamado, buscando enviar un mensaje de unidad nacional frente a cualquier intento de injerencia extranjera. Esta estrategia de apelar a la movilización popular es una táctica recurrente del presidente Petro para medir su fuerza política y presionar en momentos de crisis. Analistas consideran que, más allá de la defensa de la soberanía, la marcha es un termómetro del apoyo al gobierno en un momento de alta tensión y un intento de consolidar su base de cara al año electoral.