El mandatario estadounidense calificó a Petro como un "hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y venderla a los Estados Unidos", y advirtió que "no va a estar haciéndolo por mucho tiempo".

Al ser cuestionado sobre una posible operación en Colombia similar a la de Venezuela, Trump respondió: "Suena bien".

Estas afirmaciones han sido catalogadas por el gobierno colombiano como una "amenaza ilegítima" y una afrenta a la soberanía.

La respuesta del presidente Petro ha sido contundente, rechazando las "calumnias" y llegando a afirmar que, aunque juró no volver a tomar un arma, "por la patria tomaré de nuevo las armas que no quiero".

Esta escalada verbal ha generado una tormenta política, con la Cancillería colombiana emitiendo notas de protesta y activando canales diplomáticos, mientras el presidente endurece su discurso público. La crisis ha sido calificada por analistas como el momento más sensible en la relación bilateral en décadas, con un impacto directo en la estabilidad regional y en la campaña presidencial colombiana, donde la relación con Washington es un tema central.