El evento ha modificado drásticamente el ambiente de la competencia electoral. Según analistas citados en los artículos, aunque la captura de Maduro no redefine por sí sola el resultado, sí altera el clima político, favoreciendo inicialmente a los candidatos de derecha que apoyaron la intervención. La emoción generada por la caída de un régimen calificado como “dictadura cruel” cohesiona a su electorado y reactiva discursos centrados en el orden y la seguridad, atrayendo potencialmente a votantes indecisos en un contexto de incertidumbre. La situación fronteriza, el futuro del chavismo, el juicio a Maduro por narcotráfico y la tensa relación entre los presidentes Petro y Trump se perfilan como ejes temáticos que dominarán la agenda. La experta Sandra Borda señala que “esta primera etapa, la etapa del golpe, de producir el resultado con mucha eficiencia, de mostrar el éxito, creo que va a beneficiar a la derecha”, aunque advierte que los efectos negativos de la intervención podrían tardar en manifestarse, lo que podría cambiar las percepciones a largo plazo. La campaña colombiana, por primera vez en la historia reciente, se desarrollará en medio de un conflicto internacional en su frontera más extensa y dinámica, lo que garantiza que la “venezolanización” del debate, a través del término “castrochavismo”, seguirá siendo un arma política central.