A pesar de su favoritismo, deberá competir en la consulta del 'Pacto Amplio' en marzo de 2026 contra figuras como Roy Barreras y Camilo Romero. Su candidatura es vista por la oposición como la encarnación de la “izquierda radical”, y el principal objetivo de los demás contendores es evitar su llegada al poder. El debate electoral se ha configurado en gran medida en torno a su figura, con la pregunta central siendo quién tiene la capacidad de derrotarlo en las urnas.