De la Espriella ha centrado su discurso en la derrota del “comunismo petrista” y en una política de seguridad de mano dura, similar a la del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, además de apelar a valores conservadores como la Patria y la Familia. Su base de apoyo se encuentra en la derecha, incluyendo grupos evangélicos, familias de militares y sectores del uribismo que se sienten “huérfanos de un candidato de mano dura”. Su estrategia de ir solo a la primera vuelta, sin participar en 'La Gran Consulta por Colombia', lo posiciona como un competidor directo del candidato que resulte de esa alianza, lo que podría dividir el voto de la derecha. A pesar de su éxito como abogado y empresario, se señala que no tiene antecedentes en el sector público, aunque se espera que cuente con la colaboración del expresidente Álvaro Uribe, de quien es admirador.