Carlos Fernando Galán argumentó su postura basándose en la ética y su promesa de gobernar para todos los bogotanos sin favoritismos, afirmando: “No sería ético favorecer a mi hermano.
No es conveniente”.
Estas declaraciones generaron una respuesta inmediata de Juan Manuel Galán, precandidato por el Nuevo Liberalismo y participante de 'La Gran Consulta por Colombia'. A través de sus redes sociales, Juan Manuel afirmó respetar la opinión de su hermano y entender “el cuidado que debe tener quien ejerce un cargo público”, pero defendió su independencia y trayectoria. En su mensaje, enfatizó: “Colombia necesita debates de ideas, no debates familiares.
En eso quiero concentrarme”.
La exalcaldesa Claudia López intervino en la discusión, calificando a los hermanos como los “nuevos Caín y Abel” y sugiriendo que la postura de Carlos Fernando busca proteger sus propias aspiraciones futuras. El alcalde de Bogotá respondió a López diciendo que personas como ella intentan “pescar en río revuelto” y que deberían “mirarse al espejo”.
Este rifirrafe familiar ha acaparado la atención mediática, ilustrando las tensiones que pueden surgir cuando los lazos familiares se cruzan con las altas esferas del poder y las ambiciones políticas.













