Este panorama refleja una profunda polarización en el electorado colombiano, donde las opciones de centro parecen perder terreno. Según una encuesta de la firma W.A.A., Cepeda y De la Espriella serían quienes pasarían a segunda vuelta si las elecciones fueran hoy. De manera similar, el mercado de apuestas Polymarket mostró un empate técnico entre ambos, con un 36% de probabilidades para cada uno. El discurso de Cepeda se centra en la continuidad de las políticas del gobierno Petro y la propuesta de un “Acuerdo Nacional”. Por su parte, De la Espriella articula su campaña en torno a la “derrota definitiva del petrismo” y una política de seguridad similar a la del presidente salvadoreño Nayib Bukele, apelando a valores tradicionales. El análisis de la contienda sugiere que el tema central se ha convertido en “quién le puede ganar a Iván Cepeda”, consolidando un ambiente de confrontación entre dos visiones opuestas del país. Un artículo de opinión describe a Cepeda como un candidato de la “izquierda radical” apoyado por el gobierno de Gustavo Petro, y considera a De la Espriella como “el candidato más indicado para derrotar” al oficialismo, destacando su talante y argumentos. Este escenario deja a otras figuras como Sergio Fajardo en un tercer lugar distante, evidenciando la dificultad de las propuestas de centro para ganar tracción en un clima político dominado por los extremos.