Sin embargo, la oposición, incluyendo a los candidatos de la Gran Consulta y a Sergio Fajardo, la califica como una “trampa” innecesaria. La senadora María Fernanda Cabal recordó al presidente su promesa firmada en mármol de no convocar una constituyente. El debate jurídico también está abierto, con constitucionalistas señalando los estrictos requisitos y la complejidad de los plazos, lo que pone en duda su viabilidad. La controversia ha unificado a diversos sectores de la oposición y ha posicionado la defensa de la Constitución de 1991 como una de las principales banderas de cara a las elecciones.