Otros aspirantes de diversos espectros, como David Luna, Juan Daniel Oviedo y Mauricio Cárdenas, también recurrieron a este método para formalizar su participación en la contienda. La Registraduría enfrenta ahora el desafío logístico de verificar la validez de estas millones de firmas antes del 21 de enero, un proceso que combina tecnología de inteligencia artificial con la revisión manual de grafólogos. El resultado de esta verificación será crucial, pues definirá cuáles de estos 22 aspirantes realmente cumplieron con el umbral requerido de 630,000 apoyos válidos y podrán inscribir oficialmente sus candidaturas.