La adhesión de Valencia a la consulta, en la que competirá con figuras como David Luna, Mauricio Cárdenas, Juan Daniel Oviedo y Vicky Dávila, marca un cambio en la estrategia del uribismo. Inicialmente, el expresidente Uribe había propuesto una coalición amplia que fuera “desde Fajardo hasta Abelardo”, pero ante la decisión de ambos de ir directamente a primera vuelta, el Centro Democrático optó por sumarse al único mecanismo de consulta consolidado. La decisión no fue fácil y requirió deliberaciones internas, pues implicaba renunciar a una neutralidad frente a Abelardo de la Espriella y aterrizar en una coalición que nació, en parte, con una resistencia hacia el abogado. Con este movimiento, el uribismo apuesta por competirle a De la Espriella en primera vuelta en lugar de buscar una alianza temprana.

La propia candidata ha buscado afianzar su posición como la representante del uribismo, declarando: “Yo digo que el que se sienta uribista tiene que hacer fila detrás mío, porque yo he acompañado a Uribe en todas las batallas”. La estrategia se complementa con un llamado a la unidad sin agresiones, como expresó el representante Andrés Forero: “La campaña debe hacerse sin vetar ni maltratar a ningún candidato que dentro o fuera de la consulta busque evitar la continuidad del gobierno Petro”.

Este enfoque busca mantener puentes para una eventual segunda vuelta, reconociendo que el rival final es el candidato del petrismo, Iván Cepeda.