Este marco conceptual es compartido por otros candidatos del centro, quienes han construido sus campañas en torno a los riesgos que, según ellos, representan los extremos.
Advierten sobre un posible "chavismo agazapado" en la figura de Iván Cepeda y un "bukelismo atroz y quizás también revolucionario" con Abelardo de la Espriella, sugiriendo que ambos podrían buscar una constituyente para perpetuarse en el poder. La preocupación central es que dos gobiernos seguidos con tendencias autoritarias, tras el de Gustavo Petro, podrían destruir la democracia. Sin embargo, existe una crítica sobre la "profunda insinceridad" de estos candidatos, quienes proclaman la gravedad de la amenaza pero no actúan de manera unificada y eficaz para prevenirla, priorizando sus aspiraciones individuales sobre la defensa del sistema que dicen proteger.










