La recolección de firmas se ha establecido como un mecanismo central para la inscripción de candidaturas presidenciales independientes, aunque su viabilidad y transparencia son objeto de debate. Varios precandidatos han optado por esta ruta para avalar sus aspiraciones, culminando con la entrega de millones de apoyos ciudadanos ante la Registraduría Nacional. El plazo para la entrega de firmas venció el 17 de diciembre, y hasta esa fecha, 16 de los 91 grupos significativos de ciudadanos inscritos inicialmente lograron presentar sus apoyos.
Entre los últimos en hacerlo estuvo Juan Daniel Oviedo, quien radicó 877,777 firmas, una cifra inferior al millón superado por otros aspirantes como Sondra Macollins.
El acto de entrega de firmas de Oviedo fue simbólico, ya que estuvo acompañado por los miembros de la 'Gran Consulta por Colombia', la coalición a la que aspira a unirse. Este mecanismo, sin embargo, es visto como una herramienta que ha podido ser "desfigurada", con un total de 22 millones de firmas presentadas entre todos los candidatos, lo que plantea interrogantes sobre los costos y la logística del proceso. La ley exige que la Registraduría certifique la validez de las rúbricas (un mínimo de 630,000 válidas) antes del 21 de enero de 2026, un proceso que determinará finalmente qué candidatos por firmas podrán competir en las elecciones y participar en las consultas interpartidistas de marzo.
En resumenNumerosos precandidatos presidenciales han optado por la recolección de firmas para avalar sus aspiraciones, entregando millones de apoyos ante la Registraduría. El proceso, que culminó con la entrega de firmas de figuras como Juan Daniel Oviedo, es crucial para definir el listado final de candidatos independientes que podrán competir en 2026.