Mientras algunos precandidatos se agrupan en consultas incompletas como la 'Gran Consulta por Colombia', otros, como Sergio Fajardo, parecen decididos a llegar solos a la primera vuelta, esperando adhesiones posteriores.

Esta falta de sinceridad entre el mensaje de unidad y la estrategia individualista genera una "disonancia grave". Los candidatos centristas han construido sus campañas advirtiendo sobre los peligros de los extremos, representados por Iván Cepeda a la izquierda y Abelardo de la Espriella a la derecha, a quienes describen como amenazas al orden constitucional de 1991.

Sin embargo, no están tomando medidas eficaces para contrarrestar ese "riesgo existencial".

La situación actual es de un "centro centrífugo" y distraído, donde los egos y las vanidades parecen primar sobre el objetivo común. Si los candidatos del centro llegan divididos a las elecciones, "las posibilidades de que gane un extremo son casi totales", lo que representa una derrota no solo para ellos, sino para el sistema de gobierno del país.