Por un lado, la del senador Efraín “Fincho” Cepeda, quien se consideraba el candidato natural del partido. Por otro, la que impulsó la inscripción a última hora del excontralor Carlos Felipe “Pipe” Córdoba, un movimiento que contó con el respaldo de Blel y otros caciques azules, generando roces con el sector de Cepeda. Tras la renuncia de Blel, Cepeda ha comenzado a moverse para asumir la presidencia del partido, contando ya con una mayoría de votos en el directorio nacional. Su objetivo sería controlar la definición del mecanismo para seleccionar al candidato que irá a la consulta de marzo.

Además de Cepeda y Córdoba, otros tres aspirantes se inscribieron: la representante Juana Carolina Londoño, el exministro Rubén Darío Lizarralde y el coronel retirado Carlos Velásquez.

Esta crisis deja al partido “sin directorio, sin candidato y sin programa”, como titula un artículo, en un momento clave de la agenda electoral.