Entre los que ya entregaron sus respaldos se destacan Abelardo de la Espriella, con 4,8 millones de firmas; Mauricio Lizcano, con 1,8 millones; Aníbal Gaviria, con 1,6 millones; Vicky Dávila, con 1,3 millones; y Claudia López, con 1,2 millones.

El plazo para radicar los apoyos vence el 17 de diciembre.

Este fenómeno es analizado en los artículos como una “salida fácil para que los políticos hagan campaña antes que un candidato avalado por un partido”. Sin embargo, también se advierte que una alta recolección de firmas no garantiza un resultado electoral exitoso. Se citan los casos de Germán Vargas Lleras en 2018, quien entregó 5 millones de firmas pero solo obtuvo 1,4 millones de votos, y de Alex Char en 2022, que con 2 millones de firmas logró 707 mil votos en la consulta de la derecha. La masiva utilización de este mecanismo subraya la creciente desconfianza en las estructuras partidistas y la apuesta por liderazgos personalistas capaces de movilizar recursos y redes para validar sus aspiraciones por fuera de los canales tradicionales.