Según los análisis, la inclinación hacia el centro político que se había identificado en estudios recientes tiende a desvanecerse cuando los electores deben escoger entre los extremos. Aunque Sergio Fajardo se mantiene estable en las encuestas con cerca del 8,5 %, está lejos de los dos punteros, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. A pesar de su posición desventajosa en la primera vuelta, las encuestas sugieren que Fajardo sería el candidato con mayores posibilidades de enfrentar a Cepeda en un eventual balotaje, donde se proyecta un empate técnico. Esta situación coloca al centro en una posición paradójica: débil para la primera vuelta, pero potencialmente decisivo en la segunda.
Sin embargo, la falta de cohesión es su principal debilidad.
La coalición “adolece de base partidista” y sus líderes parecen más enfocados en hacer cálculos para una segunda vuelta que en construir una propuesta robusta para la primera. La falta de un proyecto político claro y unificador dificulta que puedan atraer a un electorado que, por ahora, se inclina hacia las opciones más definidas en la izquierda y la derecha.










