El líder del Centro Democrático hizo este llamado en un contexto de crisis para su propio partido, tras la polémica salida del precandidato Miguel Uribe Londoño. Uribe Vélez confirmó que el proceso interno de su colectividad continuará con las senadoras María Fernanda Cabal, Paloma Valencia y Paola Holguín, posicionando al partido para negociar su lugar dentro de esta eventual "gran acuerdo para el bien de la democracia colombiana". La estrategia del expresidente es unir fuerzas dispares para maximizar las posibilidades de derrotar al candidato del gobierno. No obstante, la inclusión de figuras como Abelardo de la Espriella es una "línea roja" para sectores de la centro-derecha y el centro, como los representados por Vicky Dávila, Aníbal Gaviria y el propio Sergio Fajardo, quien ha manifestado su intención de ir solo a primera vuelta. Esta fractura amenaza con dividir el voto de oposición, con un bando dispuesto a aliarse con De la Espriella y otro que lo rechaza de plano. A pesar de la insistencia de Uribe, la viabilidad de una coalición tan heterogénea sigue siendo incierta, y las definiciones sobre alianzas no se esperan hasta principios de 2026.