La encuesta también revela una división casi simétrica en el país: un 50.2% de los encuestados prefiere un candidato cercano al Gobierno, mientras que un 46.9% se inclina por uno de oposición. Estos resultados han provocado reacciones inmediatas en el espectro político, como la renuncia del precandidato liberal Mauricio Gómez Amín a su aspiración para adherirse a la campaña de De la Espriella, evidenciando el impacto del sondeo en las estrategias de las campañas.