Este respaldo lo ha convertido en un actor ineludible, pero también en una figura polarizante.
Un sector de la oposición, que incluye a precandidatos como Vicky Dávila y Aníbal Gaviria, ha expresado su rechazo a una alianza con él, citando su pasado como abogado de figuras controvertidas.
Por otro lado, un bando con vínculos en los partidos tradicionales lo considera indispensable para derrotar a la izquierda. Esta visión se materializó con la adhesión del senador liberal Mauricio Gómez Amín, quien retiró su precandidatura para respaldarlo, argumentando que De la Espriella "tiene la fortaleza para derrotar a la izquierda radical". El propio De la Espriella ha mostrado su fuerza al inscribir su candidatura por firmas, presentando 4.8 millones de apoyos, y ha descartado por ahora participar en una consulta interpartidista en marzo, sugiriendo que podría ir directamente a primera vuelta. Su papel fue central en la crisis del Centro Democrático, que culminó con la salida de Miguel Uribe Londoño tras una comunicación entre De la Espriella y Álvaro Uribe.










