La firma chilena Cadem, junto con una encuestadora local complementaria, será la encargada de realizar las mediciones para elegir entre los precandidatos María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Paola Holguín y, hasta su reciente expulsión, Miguel Uribe Londoño. El proceso se definió tras el fracaso del plan original con la encuestadora brasileña AtlasIntel, que se retiró para preservar su imparcialidad ante los ruidos y críticas generadas, principalmente por Uribe Londoño, quien cuestionó la transparencia del sondeo. El nuevo mecanismo consiste en un estudio cuantitativo nacional con 2.100 entrevistas virtuales que comenzaron el 28 de noviembre, cuyos resultados se esperan para mediados de diciembre.

Adicionalmente, la firma chilena Panel Ciudadano realizará otra medición a más de 4.000 militantes activos del partido.

El objetivo es definir dos candidatos que participarían en una consulta interpartidista en marzo de 2026. Sin embargo, la decisión final recaerá en el expresidente Álvaro Uribe y el director del partido, Gabriel Vallejo, quienes, según un acuerdo interno, podrían elegir a un candidato diferente al que gane las encuestas. El partido ha impuesto un fuerte hermetismo sobre el proceso, ordenando a las campañas no filtrar información a los medios.

Este esfuerzo por encontrar un candidato se da en un contexto de debilidad para el uribismo en las encuestas de opinión pública, donde ninguna de sus figuras logra despegar, y en medio de la reciente y polémica salida de Miguel Uribe Londoño.