Según los análisis, la decisión “empaña la más reciente absolución” del expresidente Uribe en su propio caso por soborno a testigos y revive el debate sobre los vínculos de su círculo familiar con el paramilitarismo, una sombra que ha intentado disipar durante toda su carrera. Se considera que el fallo “le resta brillo a la figura de Uribe como el polo gravitacional de la derecha” y podría afectar la percepción de su imagen entre figuras de centro con miras a una posible coalición anti-Petro. Para la izquierda, en cambio, la sentencia proporciona “insumos para engrosar su tesis” sobre la participación del uribismo en el paramilitarismo. El expresidente reaccionó a la noticia con un escueto mensaje: “Siento profundo dolor por la condena contra mi hermano.
Dios nos ayude”.










