Petro también atribuyó el origen de la información a la CIA, declarando que “la fuente del periodista es la CIA”, y acusó a la agencia de intentar afectar a la opinión pública. En un consejo de ministros televisado, el mandatario solicitó a la Fiscalía General de la Nación realizar un “examen de informática forense” a los chats revelados, asegurando que solo tomará decisiones “con un aval de informática forense”.

La vicepresidenta Francia Márquez también se pronunció, rechazando cualquier nexo y calificando las menciones a su nombre como una “infamia” sin pruebas. Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aunque ordenó una investigación interna, descartó la salida del general Huertas de su cargo hasta que se compruebe su culpabilidad.