A estas fricciones se sumó la renuncia del también aspirante Andrés Guerra.

Para dirimir la contienda, el partido ha propuesto diversas fórmulas, como la realización de una encuesta nacional de amplia muestra, un estudio digital de "alta confiabilidad" o la conformación de un colegio electoral con las bases del partido. La iniciativa de acelerar la definición fue impulsada por las senadoras Holguín, Valencia y Cabal, con el objetivo de que los aspirantes que no resulten elegidos puedan considerar un lugar en la lista al Senado, ampliando así el margen de maniobra del partido. La postergación del anuncio evidencia la complejidad de alinear a las distintas facciones del uribismo y la búsqueda de un mecanismo que ofrezca garantías a todos los competidores antes de que finalice el año.