Una encuesta interna del partido Alianza Verde ha revelado profundas divisiones de cara a las elecciones legislativas de 2026, al posicionar al senador opositor 'Jota Pe' Hernández como el favorito para encabezar la lista al Senado. Este resultado evidencia la pugna entre las facciones gobiernistas y de oposición dentro de una de las colectividades más importantes del país. La dinámica interna del partido Alianza Verde está mostrando las tensiones entre sus facciones pro-gobierno y de oposición de cara a las elecciones de 2026. Una encuesta reciente encargada por el partido para definir el orden de su lista al Senado arrojó un resultado sorprendente: el senador 'Jota Pe' Hernández, un prominente crítico de la administración Petro, surgió como la principal opción para encabezar la lista con un 21.8% de preferencia. Superó significativamente a figuras asociadas con el ala pro-gobierno del partido, como el senador Ariel Ávila, quien obtuvo un 12.4%.
Este resultado coloca a Hernández en una posición de fortaleza y resalta la influencia del sector más crítico del partido.
El resultado podría tener varias implicaciones.
Primero, podría empoderar a Hernández para 'resucitar la idea de un candidato propio a la presidencia de la república', una noción que profundizaría aún más las divisiones internas del partido. Los sectores petristas, una parte significativa de la dirección del partido, es poco probable que apoyen una candidatura presidencial de uno de los críticos más acérrimos del gobierno. Este conflicto interno se complica aún más por el hecho de que algunos miembros de Alianza Verde están considerando apoyar la candidatura de Iván Cepeda dentro del Pacto Histórico.
En resumenUna encuesta interna de Alianza Verde ha posicionado al senador opositor 'Jota Pe' Hernández como el favorito para liderar la lista al Senado del partido en 2026, superando a figuras pro-gobierno como Ariel Ávila. Este resultado expone la profunda brecha ideológica dentro del partido y fortalece a Hernández, lo que podría llevar a un impulso para una candidatura presidencial propia y complicar aún más la estrategia electoral del partido.