Las primeras encuestas de intención de voto publicadas tras el fin de la veda legal muestran un panorama electoral fragmentado, con el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, a la cabeza. Sin embargo, su liderazgo no es contundente y la suma de las fuerzas de derecha y centro lo supera, lo que sugiere un escenario abierto y competitivo para 2026. La publicación de las primeras encuestas nacionales por firmas como el Centro Nacional de Consultoría (CNC) y Cifras y Conceptos, después de una prohibición de casi cuatro meses, ofrece la primera instantánea cuantitativa de la carrera presidencial de 2026. El principal resultado es un panorama fragmentado liderado por Iván Cepeda, quien obtiene entre el 13% y el 21% de la intención de voto, consolidando su posición tras ganar la consulta interna del Pacto Histórico. Su apoyo se alinea estrechamente con las cifras de identificación de su movimiento político. Le sigue Abelardo de la Espriella, quien emerge como la figura principal de la derecha con alrededor del 14%, confirmando que el lanzamiento de su campaña de alto perfil ha tenido un impacto tangible.
Sergio Fajardo aparece en tercer lugar con aproximadamente el 8%, manteniendo al centro político en la contienda.
Un hallazgo crucial es el alto número de votantes indecisos, que Cifras y Conceptos sitúa en un 62%, lo que indica que la carrera está lejos de definirse. Aunque Cepeda lidera individualmente, las encuestas también muestran que la fuerza combinada de los candidatos de centro y derecha supera significativamente sus cifras, destacando la importancia de las coaliciones. Como señala el estratega Luis Duque, 'Estamos en las eliminatorias y el mundial no empieza sino después de marzo'.
En resumenLas primeras encuestas post-veda sitúan a Iván Cepeda como el favorito con alrededor del 21%, seguido por Abelardo de la Espriella y Sergio Fajardo. A pesar del liderazgo de Cepeda, la contienda permanece abierta debido a un gran número de votantes indecisos y al hecho de que el apoyo combinado de los candidatos de centro y derecha supera al de la izquierda, lo que subraya el papel crítico que jugarán las coaliciones.