El presidente Gustavo Petro ha nombrado al expresidente de la Corte Suprema de Justicia, César Julio Valencia Copete, como nuevo Ministro de Justicia, en una movida interpretada como un claro intento de apaciguar las crecientes tensiones entre el poder Ejecutivo y la Rama Judicial. Valencia Copete, el cuarto ministro en esta cartera durante el actual gobierno, reemplaza a Eduardo Montealegre, cuya salida se produjo en medio de controversias por su propuesta de una Asamblea Constituyente. El perfil de Valencia Copete es altamente significativo. Abogado y profesor emérito de la Universidad Externado, presidió la Corte Suprema entre 2007 y 2008, un período de alta confrontación con el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Durante su magistratura, fue una de las voces más firmes en la investigación del escándalo de la 'parapolítica' y se declaró víctima de los seguimientos ilegales y 'chuzadas' del DAS.
En 2008, denunció públicamente que el entonces presidente Uribe lo había llamado para indagar sobre el proceso contra su primo, el senador Mario Uribe, lo que derivó en una demanda por injuria y calumnia por parte del exmandatario.
Su nombramiento es visto como un gesto estratégico de Petro para colocar al frente del ministerio a una figura de gran peso jurídico, con una trayectoria de defensa de la independencia judicial. Se espera que su rol sea clave para manejar temas sensibles como la 'Paz Total' y para reconstruir una relación de confianza con las altas cortes, deteriorada por los constantes enfrentamientos del presidente con el sistema de justicia.
En resumenEl nombramiento de César Julio Valencia como Ministro de Justicia es una jugada estratégica del presidente Petro para mejorar las relaciones con la Rama Judicial, al designar a un jurista respetado y conocido por su defensa de la autonomía de la justicia durante el gobierno de Álvaro Uribe.