El presidente Gustavo Petro ha rechazado enérgicamente las acusaciones que vinculan su discurso con la violencia política. En un acto en Timbío, Cauca, Petro afirmó que "no es por el discurso de Petro que mataron al senador Uribe Turbay", y atribuyó el asesinato a "la mafia" internacional. "Esa mafia vive en Europa, no aquí en Colombia. Señores parlamentarios europeos, el asesino posible del senador Uribe Turbay vive en Europa. Uno está viviendo en Madrid, otros vivían en Dubái", declaró el mandatario, vinculando el caso con amenazas contra su propia familia en Francia.
Esta declaración fue una respuesta directa a la resolución del Parlamento Europeo, que condenó la violencia política en Colombia y advirtió que "declaraciones incendiarias de figuras gubernamentales han contribuido a la incitación al odio y la inestabilidad". La familia del senador ha reaccionado con firmeza.
Su padre, Miguel Uribe Londoño, asumió la precandidatura presidencial para mantener vivo su legado. Su viuda, María Claudia Tarazona, regresó al país para unirse activamente a la campaña de su suegro.
En un emotivo homenaje en el lugar del atentado, Tarazona declaró: "El mal, ese mal oscuro y destructivo, tiene los días contados en nuestro país.
Mantengámonos unidos.
La seguridad va a volver a reinar".










