Políticamente, las repercusiones han sido inmediatas.

Miguel Uribe Londoño lanzó oficialmente su precandidatura con un video que incluía un mensaje inédito de su hijo, grabado días antes de su muerte, bajo el lema “Hijo amado, yo me haré cargo”. Esta estrategia busca capitalizar el profundo impacto emocional del asesinato, posicionando a Uribe Londoño como el heredero de una causa interrumpida por la violencia. La viuda del senador, María Claudia Tarazona, también reapareció públicamente, solidarizándose con las familias de los policías asesinados en atentados recientes y reforzando el mensaje de unidad contra “el mal”. El expresidente Álvaro Uribe ha utilizado el suceso para arremeter contra el presidente Petro, a quien calificó como “jefe de los matones”, agudizando aún más la confrontación entre el gobierno y la oposición. La candidatura de Uribe Londoño se perfila ahora como una de las más fuertes dentro del Centro Democrático, apoyada en un fuerte componente emocional y en la defensa del legado de su hijo.