Esta decisión administrativa ha generado un fuerte enfrentamiento público entre el alcalde Carlos Fernando Galán y el presidente Gustavo Petro. La administración distrital justifica el alza de 350 pesos como una medida necesaria para cubrir los costos operativos, que se vieron impactados por el aumento del 23 % en el salario mínimo. Sin embargo, el presidente Petro ha cuestionado la medida, argumentando que "subir pasajes solo aumenta el déficit financiero de las troncales de buses". Como alternativa, el mandatario nacional ofreció destinar "un billón y medio" de pesos para la compra de una flota eléctrica que, según él, reduciría los costos por pasajero.

La respuesta del alcalde Galán no se hizo esperar: afirmó que si ese dinero adicional, que supera los compromisos actuales, "entra este año al Distrito, cuente con que no subiremos la tarifa". Galán aclaró que los aportes nacionales previamente acordados solo comenzarían a girarse a partir de 2027, por lo que no resolverían el déficit de 2026. La definición final de la tarifa depende ahora de esta negociación de alto nivel, mientras el plazo para que los ciudadanos expresen su opinión sobre el decreto está por terminar.