La propuesta, que según los artículos es un proyecto central del presidente Gustavo Petro para el año electoral, busca abrir un debate amplio sobre "posibles transformaciones del orden institucional en Colombia". La inscripción del comité, que cuenta con figuras como el exministro de Justicia Eduardo Montealegre, formaliza la intención de llevar la discusión más allá de los círculos políticos y convertirla en una iniciativa popular. Este mecanismo reaviva la tensión entre la defensa de la Constitución de 1991, vista como un pacto social fundamental, y la visión del Gobierno de que el "poder es del pueblo constituyente", como lo expresó Petro en su mensaje de fin de año. La oposición ya se prepara para presentar una "contra propuesta", lo que convierte a la Constituyente en un eje central de la polarización política. El proceso de recolección de firmas y su eventual validación será un largo y complejo camino legislativo y judicial, pero su inicio ya ha logrado instalar en la agenda pública uno de los debates más profundos sobre el futuro del modelo de Estado en Colombia.