Gremios de entidades territoriales como Fedemunicipios, Asocapitales y Fededepartamentos han solicitado formalmente al presidente Gustavo Petro que sancione un proyecto de ley ya aprobado por el Congreso, considerado clave para fortalecer la autonomía y la sostenibilidad fiscal de las regiones. La decisión presidencial es el último paso para que la iniciativa, que culminó su trámite legislativo, se convierta en ley de la República. La petición de los entes territoriales subraya la importancia de esta legislación para avanzar en la descentralización del país. Según Asocapitales, sancionar este proyecto “es una decisión coherente con la descentralización, la sostenibilidad financiera y el fortalecimiento del Estado desde lo local”.
La ley busca dotar a municipios y departamentos de mayores herramientas para la gestión de sus recursos y la financiación de sus planes de desarrollo, un reclamo histórico de las regiones que a menudo dependen de las transferencias del gobierno central. La pelota está ahora en el tejado del Ejecutivo, cuya firma es indispensable para la entrada en vigor de la norma. La sanción presidencial es un trámite que usualmente se considera protocolario una vez un proyecto ha sido aprobado por ambas cámaras del Congreso.
Sin embargo, el Presidente tiene la facultad de objetar la ley por razones de inconveniencia o inconstitucionalidad. La decisión que tome el presidente Petro será un indicador clave de la postura de su gobierno frente al federalismo fiscal y la autonomía regional, y podría fortalecer o tensionar las relaciones con los alcaldes y gobernadores en un año preelectoral.
En resumenLa inminente decisión del presidente Petro sobre la ley de autonomía fiscal es un momento decisivo para el futuro de la descentralización en Colombia. Mientras los entes territoriales la consideran una herramienta fundamental para su sostenibilidad, la sanción o eventual objeción presidencial definirá el rumbo de las relaciones fiscales entre la nación y las regiones.