El panorama político para las elecciones presidenciales y legislativas de 2026 se está consolidando con la definición de consultas primarias y fechas clave del calendario electoral. Dos grandes coaliciones, una de izquierda y otra de centroderecha, utilizarán la jornada electoral del 8 de marzo para definir sus candidatos únicos, mientras que los partidos tradicionales han decidido marginarse de este mecanismo. El Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó que el 8 de marzo de 2026, coincidiendo con las elecciones legislativas, se realizarán las consultas interpartidistas para definir candidaturas presidenciales. En la izquierda, se conformó el “Pacto Amplio”, que medirá en las urnas a Iván Cepeda, Roy Barreras, Camilo Romero y Daniel Quintero. En la centroderecha, la “Gran Consulta por Colombia” agrupará a figuras como Paloma Valencia, del Centro Democrático, junto a Mauricio Cárdenas, David Luna, Juan Daniel Oviedo y Juan Manuel Galán.
Esta configuración se dio luego de que partidos tradicionales como el Liberal, el Conservador y Cambio Radical declinaran participar, optando por estrategias internas para definir sus aspiraciones.
Paralelamente, la carrera presidencial cuenta con un nutrido grupo de candidatos independientes que recurrieron a la recolección de firmas. La Registraduría Nacional del Estado Civil tiene hasta el 21 de enero de 2026 para verificar más de 28 millones de rúbricas presentadas por 22 aspirantes. Este proceso será un filtro crucial para determinar quiénes podrán inscribirse oficialmente para la primera vuelta presidencial, programada para el 31 de mayo de 2026. Los sondeos iniciales ya perfilan una contienda polarizada, con mediciones que muestran un empate técnico entre los precandidatos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, quien lideró la recolección de firmas.
En resumenEl calendario electoral para 2026 está definido, con las consultas y elecciones legislativas del 8 de marzo como la primera gran prueba de fuerza. La consolidación de dos grandes bloques en consulta y el auge de candidaturas por firmas anuncian una contienda presidencial compleja y fragmentada, que avanza hacia un escenario de alta polarización en mayo.