Esta configuración se dio luego de que partidos tradicionales como el Liberal, el Conservador y Cambio Radical declinaran participar, optando por estrategias internas para definir sus aspiraciones.

Paralelamente, la carrera presidencial cuenta con un nutrido grupo de candidatos independientes que recurrieron a la recolección de firmas. La Registraduría Nacional del Estado Civil tiene hasta el 21 de enero de 2026 para verificar más de 28 millones de rúbricas presentadas por 22 aspirantes. Este proceso será un filtro crucial para determinar quiénes podrán inscribirse oficialmente para la primera vuelta presidencial, programada para el 31 de mayo de 2026. Los sondeos iniciales ya perfilan una contienda polarizada, con mediciones que muestran un empate técnico entre los precandidatos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, quien lideró la recolección de firmas.